Mariana Etchegoyen
Coordinación editorial
Ex redactora de un suplemento económico. Revisa cada nota antes de publicarla y controla que ninguna explicación derive en una guía de evasión. Mantiene el archivo de fuentes y las fechas de actualización.
El proyecto no nació de una idea de marketing. Empezó como una carpeta de recortes: fallos del fuero penal tributario, resoluciones administrativas, notas de auditoría interna que circulaban entre contadores y abogados sin un lugar donde ordenarse. Con el tiempo esa carpeta se volvió un archivo y el archivo, este sitio.
2019
Reunimos sentencias y expedientes públicos sobre determinaciones de oficio. El criterio era simple: solo material verificable, con número de resolución o referencia judicial. Sin ese respaldo, la ficha no entraba.
2021
Definimos cómo se analiza cada caso: qué documentación se revisó, qué señales activaron la sospecha y en qué punto el expediente pasó de la instancia administrativa a la penal. Ese esquema se repite en todas las secciones del sitio.
2023
Publicamos las primeras secciones de Conceptos y Señales de Riesgo. La respuesta de contadores y estudiantes de derecho confirmó que faltaba un material ordenado, en castellano y con perspectiva preventiva, no defensiva.
2025
Incorporamos un proceso de doble lectura: cada texto se contrasta con normativa vigente y se le asigna una fecha de última revisión. Cuando una norma cambia, la ficha se actualiza o se marca como desactualizada en lugar de eliminarse.
Hoy el archivo sigue creciendo con el mismo criterio del primer día: nada se publica sin fuente, y ninguna sección explica cómo cometer fraude. El objetivo es que quien lea entienda cómo se investiga, no cómo se esquiva.
Tax Fraud for Criminals nació como un cuaderno de trabajo de tres personas que pasaron años leyendo expedientes, sumarios y resoluciones administrativas sin encontrar un lugar donde todo eso estuviera ordenado y explicado en castellano. No somos un estudio jurídico ni una consultora: somos un equipo editorial que traduce el lenguaje técnico de la fiscalización tributaria argentina en material comprensible para quien nunca abrió un código fiscal.
Trabajamos para contadores junior, estudiantes de ciencias económicas, periodistas que cubren causas económicas y contribuyentes que quieren entender qué mira un inspector antes de firmar una declaración. Cada texto que publicamos pasa por una revisión cruzada entre redacción y verificación documental, y citamos la fuente normativa cuando corresponde.
Empezó como una carpeta compartida con notas sueltas sobre facturas apócrifas y cruces bancarios. Con el tiempo se volvió un archivo ordenado por temas: conceptos, señales de riesgo, investigación y casos.
Profesionales que recién arrancan, docentes que necesitan material de cátedra y cualquier persona que quiera entender el circuito administrativo detrás de una fiscalización sin depender de resúmenes de terceros.
Revisamos el contenido cuando cambia la normativa relevante. Las correcciones se registran y se pueden señalar por correo. Preferimos una nota desactualizada marcada como tal antes que una versión silenciosamente editada.
Este sitio tiene fines exclusivamente educativos. No brinda asesoramiento fiscal, contable ni legal, y no reemplaza la consulta con un profesional matriculado ante una situación concreta.
Tax Fraud for Criminals nació como un archivo de trabajo, no como una redacción. Lo armamos entre personas que pasaron años leyendo expedientes, cruzando comprobantes y explicando procedimientos a quien nunca había visto una inspección de cerca. Cada texto que publicamos pasa por revisión de alguien que efectivamente trabajó con esa documentación.
No damos asesoramiento ni representamos contribuyentes. Nuestra tarea es ordenar el material público, citar fuentes verificables y traducir el lenguaje técnico a algo que se pueda leer sin formación contable previa.
Coordinación editorial
Ex redactora de un suplemento económico. Revisa cada nota antes de publicarla y controla que ninguna explicación derive en una guía de evasión. Mantiene el archivo de fuentes y las fechas de actualización.
Análisis documental
Trabajó doce años en tareas de fiscalización dentro del sector público. Aporta el detalle operativo: qué se mira primero en una factura, cómo se numera un comprobante, qué diferencia hay entre un error formal y una inconsistencia deliberada.
Investigación y datos
Periodista de datos. Se ocupa de los cruces entre registros públicos, estadísticas de recaudación y sentencias publicadas. Su criterio es simple: si un dato no se puede rastrear hasta la fuente original, no entra en el sitio.
El equipo se completa con colaboradores externos que revisan temas puntuales: procedimiento administrativo, régimen penal tributario y protección de datos personales. Cuando un artículo toca una materia que no dominamos, lo decimos en la propia nota y señalamos qué fuente conviene consultar.
Tax Fraud for Criminals nació de una incomodidad concreta: la mayoría del material público sobre delitos fiscales está escrito para especialistas o para titulares de diario. Quien trabaja en una PyME, en un estudio contable o simplemente quiere entender qué mira un inspector cuando revisa un expediente, queda en el medio.
Reunimos documentación, criterios de auditoría y casos históricos en un mismo lugar, con lenguaje llano y sin atajos. No enseñamos a esconder nada: mostramos cómo se detecta lo que ya está mal hecho.
Cada afirmación se apoya en normativa citada, resoluciones publicadas o fallos accesibles. Si un dato no se puede verificar, no entra.
Explicamos el circuito de control para que un contribuyente ordenado reconozca a tiempo dónde su contabilidad puede quedar expuesta.
No publicamos mecanismos para ocultar ingresos ni para simular operaciones. Ese límite es editorial, no negociable.
Contadores, administrativos y responsables de compras encuentran aquí el mismo material que un estudiante de derecho, explicado sin jerga innecesaria.
El efecto que buscamos es simple: que quien llegue con una duda concreta se vaya sabiendo qué documentación revisar, qué plazos corren y en qué momento conviene consultar a un profesional antes de que el expediente avance solo.