Seguimiento del caso
Un tablero interno que ordena el seguimiento de expedientes y alertas documentales. La idea no era sumar gráficos, sino que el equipo de análisis pudiera ver de un vistazo qué casos quedaron sin movimiento y cuáles necesitan una revisión antes del próximo cruce de datos.
Durante meses, el seguimiento de casos se hacía con planillas separadas por analista. Cada una tenía su propio criterio de fecha y de estado, así que dos personas podían describir el mismo expediente de forma distinta. Cuando llegaba un pedido de informes, reconstruir el recorrido de un caso llevaba más tiempo del razonable.
Se acordó un único conjunto de estados: recibido, en análisis documental, con requerimiento emitido, en descargo y cerrado. Antes de tocar la interfaz, se revisaron tres meses de casos reales para ver cuántas veces un expediente volvía atrás y por qué. Ese relevamiento definió qué columnas valía la pena mostrar y cuáles solo agregaban ruido.
El tablero quedó con una vista por estado y un filtro por antigüedad del último movimiento. Se agregó una marca visual para los casos sin documentación de respaldo cargada, que era el punto donde más se demoraba la revisión. No se incorporaron métricas de productividad individual: la decisión fue deliberada para que el uso no derivara en presión sobre el analista.
La reconstrucción de un expediente pasó de varias consultas cruzadas a una sola pantalla. El límite conocido es que el tablero depende de que la carga inicial sea correcta: si un caso se ingresa con el estado equivocado, el error se propaga. Por eso se mantiene una revisión semanal manual sobre una muestra aleatoria.
El caso se documentó con el relevamiento previo de estados, el acta de acuerdos sobre criterios de fecha y una guía breve de carga para el equipo. Esos materiales se guardan junto al resto de la documentación interna y sirven como referencia cuando se incorpora personal nuevo al área de análisis.
Ver otros trabajos en la serie de proyectos o escribir a contacto para consultar el enfoque aplicado.
Antes de entrar en el detalle del rediseño conviene fijar el alcance. Lo que sigue no es una herramienta de fiscalización ni un panel de control tributario: es la segunda iteración de un tablero interno que usamos para ordenar consultas, plazos y documentación de expedientes educativos. Cualquier parecido con un sistema oficial de la administración fiscal es casual y no debe leerse como tal.
Reordenamos las vistas de casos por estado, agregamos marcas de tiempo en cada cambio de etapa y separamos los comentarios internos de las notas que se comparten con quien consulta. El objetivo fue reducir el tiempo que se pierde buscando en qué punto quedó un expediente.
No incorporamos datos personales reales, ni cruces con información bancaria, ni conexiones a sistemas externos. Los registros que se ven en las capturas son ficticios y se generaron para probar la interfaz. Tampoco hay módulos de cálculo de deuda ni estimaciones de sanciones.
Los vencimientos del tablero son referencias de trabajo interno, no términos legales. Cuando un caso depende de un plazo administrativo o judicial, ese plazo se carga aparte y se valida con la fuente correspondiente. El tablero no reemplaza esa verificación.
Todo el material de esta sección se publica con fines de divulgación sobre cómo se detectan e investigan los delitos fiscales. No contiene instrucciones para evadir impuestos, ocultar ingresos ni cometer fraude. Si algo de lo que sigue se interpreta como una guía operativa, la interpretación es incorrecta.
Una última precisión: los nombres de archivo, etiquetas y categorías que aparecen en el rediseño son convenciones de trabajo y pueden cambiar sin aviso. Lo que se documenta acá es el criterio detrás de la reorganización, no una especificación cerrada del producto.
El proyecto Support Dashboard Refresh se documentó a lo largo de catorce semanas de trabajo con un equipo de atención al contribuyente que recibía consultas mezcladas: reclamos de intimaciones, pedidos de prórroga y dudas sobre documentación respaldatoria. La ficha que sigue no es una promesa comercial: es el registro de qué se cambió, qué se descartó y qué quedó pendiente para una segunda etapa.
La redacción y el orden de los hallazgos corresponden a Mariana Esquivel, analista de procesos administrativos con paso previo por mesas de orientación tributaria. Su trabajo se concentró en separar los indicadores útiles de los que solo agregaban ruido visual, y en dejar por escrito los criterios que cualquier revisor puede auditar sin depender de su presencia.
El proyecto Support Dashboard Refresh dejó una pregunta abierta que aparece seguido en las consultas: quién atiende cada caso cuando el tablero marca una alerta y cuánto tarda en responder. Antes de rearmar los paneles, medimos los tiempos reales del equipo. La mayoría de los pedidos llegaba por dos vías, y ninguna quedaba registrada con hora de entrada. Eso hacía imposible saber si una alerta de documentación fiscal había esperado dos horas o dos días.
Por eso definimos canales claros y un acuerdo de tiempos. No es una promesa comercial: es la forma en que el equipo se organiza para que un caso no quede sin dueño. Si escribís por un tema vinculado al tablero, a la lectura de una alerta o a la revisión de un expediente cargado, conviene usar el correo antes que el teléfono, porque deja el hilo completo y permite adjuntar capturas del panel.
Canal principal para consultas sobre el tablero, alertas y documentación. Adjuntá el identificador del caso si lo tenés a mano.
info@taxfraudforcriminals.comPara urgencias operativas durante horario de oficina. Si el tema requiere revisar el panel, te vamos a pedir que lo dejes por escrito después.
+54 9 11 9648 1898Si tu duda es sobre el funcionamiento del tablero en sí, muchas respuestas ya están escritas en la sección de preguntas frecuentes y en los términos de uso. Para temas de tratamiento de datos personales, revisá la política de privacidad antes de escribirnos.